jueves, 31 de enero de 2008

La Predicacion evangelica---Un Arte perdido.


por Dr. Robert Hymers
Un sermón predicado en la mañana del día del Señor, 27 de Noviembre de 2005 en el Tabernáculo Bautista de Los Angeles
"Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras" (Hechos 2:14).
Esta mañana has venido aquí de muchos fondos religiosos. Algunos vienen de hogares Católicos. Algunos vienen de fondo Budista. Otros han asistido a alguna iglesia evangélica de vez en cuando. Y algunos no tienen ningún fondo religioso. Algunos están aquí, en la iglesia Bautista, por la primera vez en su vida. Y un muchos otros ya han venido por varias semanas.
Yo quiero explicarte exactamente lo que haré en los aproximadamente cuarenta y cinco minutos que vienen. Te predicaré un sermón evangelístico anticuado. Déjame explicar cada una de esas palabras. Voy a predicar. No voy a enseñar. En el Nuevo Testamento Griego hay dos palabras diferentes para predicar y enseñar. Predicar es de kerusso. Significa "anunciar el mensaje" - proclamarlo con autoridad. Enseñar es de didasko. La idea principal es presentarle conocimiento al oyente, enseñarle. Pero eso no es de ninguna manera predicación evangelística. El enseñar tiene su propio lugar, pero no es predicación evangelística en ningún sentido del término.
Hoy en día hay mucha enseñanza en las iglesias - pero la predicación evangelística ha sido expulsada y ya casi no existe.
Tú has venido a oír la predicación, no la enseñanza. Y has venido a oír la predicación anticuada. No debería ser anticuada porque es la mera clase de predicación que los jóvenes de tu generación necesitan oír. Pero aunque no debería ser anticuada, sí lo es. En eso se ha convertido, porque ya no se oye tan a menudo. Así que lo que vas a escuchar debes considerarlo como un postre - como un helado hecho a mano. El helado anticuado era tan diferente de la masa que se sirve en su lugar hoy, de tal modo que provoca a los hombres de mi edad añorar la cosa original. Pero, desafortunadamente, la cosa original desapareció ya hace mucho tiempo, y ha sido remplazada con una taza de hielo. Pasa como helado, pero no satisface a aquellos de nosotros que aun recordamos la cosa original. Es así como un hombre de mi edad también siente respecto a la supuesta predicación que le sirven ahora.
Y luego, predicaré un sermón evangelístico anticuado. Con la palabra "evangelístico" quiero decir un sermón que está centrado en la muerte y resurrección de Cristo, y exige que dejes tus ideas falsas y vengas a Él como tu Salvador y Señor. Eso es lo que significa cuando digo que te predicaré un sermón evangelístico anticuado esta mañana.
Para hacerlo, sacaré varios versos de uno de los más famosos sermones evangelísticos jamás predicados, el sermón del Apóstol Pedro en el día de Pentecostés. No daré una exposición de verso-por-verso del pasaje de Los Hechos 2. Si lo hiciere sería una mera exposición moderna, y no sería de ningún modo un sermón evangelistico.
Sí, yo te daré la cosa verdadera - un sermón evangelistico anticuado, sin barreras, de fuego y azufre, centrado en el evangelio, tal como Pedro lo hizo cuando predicó el día de Pentecostés. La mayoría de elementos verdaderos de la predicación evangelística se hallan en el sermón de Pedro, y los sacaré a luz y te los presentaré lo más clara y plenamente posible, como un ejemplo perfecto de lo que un sermón evangelístico debe ser.
I. Primero, un sermón evangelistico es de volumen fuerte.
Yo no me disculpo al usar la palabra "fuerte", porque todos los sermones evangelisticos verdaderos son de volumen fuerte, alto lo suficiente para perturbar a la persona más somnolienta y auto-satisfecha en la iglesia, alto lo suficiente para por lo menos enojar a aquellos que se sientan en la iglesia es un estado inconverso, porque toda la predicación evangelistica debe por lo menos molestar al inconverso. Nota las palabras de nuestro texto de apertura en Hechos 2:14.
"Entonces Pedro, poniéndose en pie...alzó la voz y les habló diciendo...y oíd [escuchad] mis palabras" (Los Hechos 2:14).
Esa es la primera cosa cierta de la predicación evangelistica - es de alto volumen. Pedro "alzó la voz". Pedro alzó la voz y dijo: "oíd mis palabras", escucha mi predicación con cuidado. El Dr. Gill dijo que él alzó su voz:
Para poder ser oído por toda la multitud que se había juntado, como también para demostrar su celo y fervor de espíritu, y fortaleza [fuerza] de mente (traducción de pp. 153-154 del tomo II de An Exposition of the New Testament, por John Gill, D.D., The Baptist Standard Bearer, reimpresión de 1989.)
Isaías, el profeta evangelista, dijo:
"Levanta fuertemente tu voz...levántala, no temas" (Isaías 40:9).
De nuevo, él dijo:
"Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta" (Isaías 58:1).
El Dr. Martyn Lloyd-Jones dio el comentario crítico de un sermón que él escuchó:
Algo que faltó fue el fuego. No había celo, ni entusiasmo, ni interés aparente por nosotros como miembros de la congregación. Su actitud entera parecía estar separada, académica y formal...¿Dónde está la pasión que siempre ha caracterizado la gran predicación en el pasado? ¿Por qué los predicadores modernos no son conmovidos ni sobrellevados como lo eran los grandes predicadores del pasado?...En estos asuntos no hay lugar para separación calmada, fría y científica...¿Podrá el hombre verse a sí mismo como un pecador condenado sin la emoción? ¿Podrá el hombre ver el Infierno sin emoción? ¿Podrá el hombre oír los truenos de la ley sin sentir nada?...¿Podrá el hombre verdaderamente contemplar el amor de Dios en Cristo Jesús y no sentir emoción? La posición entera es ridícula...este elemento de pathos y emoción, este elemento de ser conmovido, debe siempre ser prominente en la predicación (traducción de pp. 88, 90, 91, 95 de Preaching and Preachers, Zondervan Publishing House, por D. Martyn Lloyd-Jones, reimpresión de 1981).
"Entonces Pedro...alzó la voz y les habló diciendo...oíd mis palabras" (Hechos 2:14).
Eso es imperativo en la predicación evangelística. ¡Yo debo alzar mi voz y decirte que oigas mis palabras! Si no lo he hecho, no te he predicado evangelisticamente, como Pedro lo hacía.
II. Segundo, un sermón evangelistico es declamatorio.
He escogido la palabra "declamatorio" con mucho cuidado. La declamación es menospreciada en ésta era moderna. Se llama "bulla", "alboroto", o "gritería". Pero el rechazo de la declamación es una de las razones de la muerte virtual de la predicación evangelística el día de hoy.
Pedro no aprendió a predicar en una escuela teológica moderna. Él aprendió a predicar oyendo a Juan Bautista, ¡y te puedo asegurar que Juan Bautista usaba la declamación constantemente en sus sermones! Pedro también aprendió a predicar oyendo a Cristo, y te puedo asegurar que Cristo no hablaba en la manera débil, y sin autoridad en que las películas de Hollywood lo presentan. Cristo predicó con tal fuerza que
"Tomaron entonces piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo" (Juan 8:59).
En otra ocasión Cristo habló tan fuertemente que
"Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle" (Juan 10:31).
En Juan 7:28 y 7:37 se nos ha dado un retrato del método evangelistico de predicar de Cristo.
"Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo:...no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis" (Juan 7:28).
De nuevo, respecto a la predicación de Cristo se dice:
"En el ultimo y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba" (Juan 7:37).
La palabra "alzó la voz" en ambos versos, en el original Griego, es krazo, que significa "gritar, clamar en voz alta, dar voces" (Strong #2896). Así que Jesús gritó en el Templo (Juan 7:28). Jesús se puso en pie y gritó (Juan 7:37). Eso es lo que hallas en la mera página de la Escritura. No hay duda que éste elemento de gritar, dar voces y hasta chillar se hallaba en la predicación de Jesús. Hubo un elemento de declamación fuerte sin restricciones en Su predicación. Eso puede ser muy incomodo y perturbador - pero también es muy Bíblico (Juan 7:28, 37).
¿Existe el gritar, los chillidos o dar voces en el sermón? ¿Hay declamación fuerte en él? Si nunca están allí, entonces no es predicación evangelistica. ¡ Y no es predicación como la de Cristo!
Hace poco leí que alguien dijo que Spurgeon jamás declamó. Sin embargo sería difícil comprobarlo, ya que no hay grabaciones de su predicación. Él predicaba antes de la llegada de las grabadoras. No sé de fotos de él en acción, mientras predicaba. Las fotos en aquellos días se posaban, no se tomaban en la acción misma de predicar. Sin embargo, alguien dibujó un retrato de él predicando. Ese dibujo se copió como la ilustración numero 31, que está entre las paginas 306 y 307, en la Autobiografía de C. H. Spurgeon, Tomo 2 (Banner of Truth Trust, reimpresión de 1976). Ahora, si miras ese dibujo, te darás cuenta de inmediato que es una serie de retratos de un hombre gritando, dando voces - pero ciertamente declamando. Su mano está alzada en uno de los retratos. En otro, parece estar gritando. E esos retratos hay una gran movilidad y movimiento de un lugar a otro detrás del púlpito. En el último dibujo, Spurgeon está sentado al final del sermón, limpiándose el sudor de la frente con un pañuelo. ¡Cualquier persona que piense que Spurgeon no declamaba debe estudiar ese dibujo con mucho cuidado!
Ciertamente el Apóstol Pedro está declamando aquí en Hechos dos. En el verso 14 que él "alzó la voz". Él habló en alto volumen con voz de mando. Él dijo: "oíd estas palabras" (Hechos 2:22). Era predicación en voz alta, de frente. Era predicación evangelística. Tendrá que ser en voz alta y de frente si llegará a hacer algún bien.
El Dr. Lloyd-Jones señaló que un sermón verdadero no es dado solamente para dar información. Él dijo: "La predicación está designada para hacerle algo a la gente" (ibíd., p. 85). Y eso es exactamente lo que sucedió cuando los grandes predicadores hablaban en los tiempos de la Biblia. La gente hacía algo al oírlos predicar. A veces se enojaban y les tiraban piedras. Pero otros creyeron y fueron convertidos. Ésta es la predicación evangelística. Esto fue lo que Pedro hizo en el día de Pentecostés. Ésto es lo que se necesita en nuestros pulpitos el día de hoy. Y es esto lo que tú necesitas oír - predicación que te llama pecador, en rebelión contra Dios, predicación que te dice: "Dios te va a juzgar. Tú vas para el Infierno. ¡Tú no te puedes escaparte del juicio de Dios si continúas del modo en que estás!" Esa es la clase de sermón que Pedro dio en Hechos dos,¡y es la clase de predicación que necesitamos otra vez en esta hora!
"Prendisteis...por manos de inicuos" (Hechos 2:23).
"Vosotros crucificasteis" (Hechos 2:36).
Eso se llama "el principio de [ti] tú". La predicación evangelística dice "tú" vez tras vez. " Tú eres pecador". " Tú te mereces el juicio". "Cristo murió por ti". Declara que tú eres pecaminoso ante los ojos de Dios. Tú tienes "manos impías". Tú has hecho cosas malvadas. Tú tienes un corazón malvado. Tú no te puedes escapar de tu propia maldad innata, que está tan enredada en tu naturaleza que no te puedes escapar de tu propio malvado corazón de incredulidad. Tú estás lleno de incredulidad porque tu corazón está en rebelión contra Dios. Y un corazón tan rebelde como el tuyo no se merece nada aparte del castigo eterno. Esa es la clase de declamación que la gente necesitar oír hoy como en el día de Pentecostés. Necesitas escucharla porque es absolutamente cierta. Tú tienes un corazón malvado y eres culpable de muchos pecados - y tú no puedes salvarte a ti mismo del juicio.
Pero hay otro elemento en la predicación evangelística, que está ilustrado perfectamente aquí en el segundo capitulo de Hechos.
III. Tercero, un sermón evangelístico se enfoca en el evangelio.
El punto de enfoque de un sermón evangelístico es la crucifixión y la resurrección de Jesucristo. El hombre está arruinado por el pecado. El hombre no puede salvarse a sí mismo de esta ruina. Alguien más tiene que pagar por su pecado. La única persona que podría pagar el precio del pecado era Jesucristo - porque Él solamente era el Hijo unigénito de Dios. Eso es lo que dijo Pedro a aquellas personas en el segundo capitulo de Hechos.
"A éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole" (Hechos 2:23).
Eso es simple. Dios envió a Jesucristo a morir por tus pecados. Pero tú le crucificaste. Dios lo envió a morir por tus pecados, pero tú lo mataste. Él fue enviado de Dios a morir, pero tú hiciste el acto de matar. ¿Desde cuando ha cambiado eso? Dios lo envió. Tú lo mataste - por tu pecado.
"Cristo murió por nuestros pecados" (I Corintios 15:3).
Pero Pedro prosigue diciendo:
"Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella" (Hechos 2:24).
Dios envió a Jesús a morir por tus pecados. Dios lo resucitó de los muertos. Ese es el punto principal de un sermón evangelístico.
"Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras" (I Corintios 15:3-4).
La muerte de Cristo paga por tus pecados. Esa es la gran doctrina evangelística de la expiación por sustitución. Una persona, Cristo, muere en lugar de otra - tú, el pecador. El Hijo de Dios que no tiene pecado muere en tu lugar, como tu sustituto. ¡La ira del juicio de Dios cae en Él en vez de ti! Y luego Dios lo resucitó físicamente de los muertos. Por lo tanto, que todos sepan por medio de la predicación evangelística que:
"Que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo" (Hechos 2:36).
"Al oír esto se compungieron de corazón". Se dieron cuenta de que eran pecadores. Fueron convencidos de su pecado. Ellos dijeron:
"¿Qué haremos?" (Hechos 2:37).
Y Pedro les dijo exactamente qué hacer.
"Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo" (Hechos 2:38.).
Arrepentíos viene de metanoia. Significa un cambio de mente. Pedro dice: "Arrepentíos. Cambiad de mente. Venid a Cristo. Confiad en Él en vez de ti mismo. Cambiad de parecer!" El Dr. John R. Rice dijo:
La palabra Griega para arrepentimiento es metanoia,que literalmente significa un cambio de mente...Pero el cambio es de incredulidad a la fe...La fe que salva significa volverse hacia Cristo...No hay dos pasos ni varios pasos en el plan de salvación. Este paso, volverse del amor al pecado hacia la dependencia en Cristo...es un paso, simple, instantáneo (traducción de pp. 93-94 de Filled with the Spirit: A Verse-by-verse Commentary on the Acts of the Apostles, por John R. Rice, D.D., Sword of the Lord, 1980).
"¿Qué haremos?" (Hechos 2:37). Es la pregunta que produce la predicación evangelística en los corazones de aquellos que escuchan y reciben este mensaje. "¿Qué haremos?" ¿Es esa tu pregunta esta mañana? Entonces mi respuesta es la misma que Pedro dio - ¡arrepentíos! Como lo puso el Dr. Gill:
Cambia tu mente, contempla otros pensamientos, y una opinión diferente a la que has tenido de Jesús de Nazaret; considéralo, y cree en él (traducción de p. 160, tomo II de An Exposition of the New Testament, por John Gill, D.D., The Baptist Bible Bearer, reimpresión de 1989).
Cambia tu mente. Piensa nuevos pensamientos acerca de Cristo. Y cree en Él. Ven a Él. Es lo que debes hacer para ser salvo. Y el propósito de un sermón evangelístico es moverte a justo eso - cree en el Señor Jesucristo. Ven a Él. Confía en Él. Él te salvará en momento en que lo hagas.
Yo creo que Finney arruinó la predicación evangelística al convertir el hecho de "ir al frente" o "alzar la mano" la meta principal de la predicación. Esa no es la meta de un verdadero sermón evangelístico. La meta verdadera es afrontarte con Jesucristo! ¿Qué harás con Cristo? ¿Vendrás a Él - o continuarás rechazándolo? Esa es la pregunta que te enfrenta esta mañana.
(FIN DEL SERMÓN)Tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet,en http://www.rlhymersjr.com/. Oprime "Sermones en Español."
La Escritura Leída por el Dr. Kreighton L. Chan, Antes del Sermón: Hechos 2:14, 22-24, 32-37. El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith, Antes del Sermón:("He Bought My Soul" por Stuart Hamblen, 1908-1989).
EL BOSQUEJO DE
LA PREDICACIÓN EVANGELISTICA - EL ARTE PERDIDO
por Dr. Robert Hymers
"Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras" (Hechos 2: 14).
I. Un sermón evangelístico es de volumen fuerte, Isaías 40:9; 58:1.
II. Un sermón evangelístico es declamatorio, Juan 8:59; 10:31; Juan 7:28, 37; Hechos 2:22, 23, 36.
III. Un sermón evangelístico se enfoca en el evangelio, Hechos 2:23-24;I Corintios 15:3-4; Hechos 2:36-38.

martes, 29 de enero de 2008

El Espíritu Santo y su misión


El tenía ungüento para cada preocupación y bálsamo para cada atribulado corazón. Podríamos anhelar que nosotros también hubiéramos podido caminar con Jesús y haber sido bendecidos por su presencia.
Pero ahora lo contemplamos un poco antes de su muerte. En el Aposento Alto mira a su derredor y se siente intensamente apesadumbrado pensando en la tristeza que, cual sombra, se cernirá sobre sus amigos. El les ha hablado acerca de su ¡da pero ellos no le han entendido. La noticia de su muerte ha sido como flecha en el corazón de ellos y se están diciendo entre sí: ¿Qué haremos cuando él ya no esté y no haya quién nos dirija, nos consuele y nos ame con tan grande amor?" Pero él debe irse, él debe morir, y él debe resucitar, debe llevar a cabo el sacrificio mediante el cual ellos serán salvos para siempre. Llorad, discípulos, pero vuestro Salvador no puede permanecer con vosotros; él debe irse y dejaros por un tiempo sin un consolador.
Parecería que en esta hora Jesús era el que más necesitaba consolación, puesto que él es Aquél quien debe hacer frente a la muerte. Pero en esta hora, como en toda hora, él pensó en los demás y no en sí mismo. Vio la tristeza de sus discípulos y los consoló, diciéndoles: "Voy, pero os enviaré otro Consolador... No os dejaré huérfanos... como a ovejas sin pastor." "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre." (Juan 14:16) Y a su debido tiempo envió al Consolador, cuyo nombre es el Espíritu Santo.
Yo vengo a hablaros acerca de este Prometido' acerca del Espíritu Santo, y acerca de su misión en lá tierra. Este tema debe interesar a todo creyente. Y sin embargo, hay pocos que tienen conocimientos claros sobre el Espíritu Santo. Cuando yo era niño, oí hablar a los predicadores del Espíritu Santo y tenía una idea muy vaga acerca de lo que estaban diciendo. Algunos creyentes se han permitido el lujo de tan extremado fanatismo acerca del tema, que otros se han intimidado. Pero es precioso conocer al Espíritu Santo como persona y sentir su presencia en el corazón. El es mi Amigo, igual que Jesús es mi Amigo, y quiero presentarles al Espíritu Santo hoy. Quiero que le conozcan, que sepan quién es, y qué función desempeña. La mejor y más sencilla definición que conozco del Espíritu Santo es ésta: El Espíritu Santo es Dios en el corazón humano.
I. ¿QUIEN ES EL ESPIRITU SANTO?
1. El Espíritu Santo Es una Persona
El Espíritu Santo no es algo que emana y fluye de Dios, sino que es una persona verdadera.
(1) El Hecho de que Es una Persona Está Demostrado por los Usos de Su Nombre – Cuando bautizamos a una persona, la bautizamos en el nombre del "Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo." Usamos el nombre del Espíritu conjuntamente con los nombres de Jesús y de Dios. Cuando pronunciamos una bendición bíblica, nuevamente usamos el nombre del Espíritu del mismo modo en que usamos el nombre de Dios y de Cristo. Si el Espíritu Santo sólo fuese una influencia, no lo mencionaríamos conjuntamente con estos otros dos grandes nombres. Dios y Cristo son personas; relacionamos el nombre del Espíritu con sus nombres porque el Espíritu también es una persona.
(2) El Hecho de que Es una Persona Está Demostrado por Sus Apariciones en la Tierra.-Puedo ver a Jesús bajando a las aguas del Jordán. Juan el Bautista lo bautiza en estas aguas. Al subir de estas aguas, las puertas del cielo se abren, una luz brillante le circunda, y una corona de gloria desciende y reposa sobre la sagrada cabeza de nuestro Salvador. El Espíritu descendió en forma de paloma, simbolizando mansedumbre y pureza. El Espíritu fue visto a orillas del río cuando Jesús subió de las aguas, al par que Dios habló desde el cielo.
Algunos años después contemplamos a una compañía de discípulos en el Aposento Alto. Jesús ya había ascendido al cielo y estos discípulos aguardaban la venida del Espíritu como lo prometiera el Salvador. El ruido de un viento recio de pronto hinchió la casa, una luz refulgente brilló en derredor de ellos, y lenguas repartidas como de fuego se asentaron sobre cada uno de ellos. Esta fue una aparición maravillosa del Espíritu Santo en persona. Una influencia no puede aparecer; tampoco se la puede ver, El Espíritu Santo estaba allí en persona.
(3) El Hecho de que Es una Persona Está Demostrado por las Características Personales que Se Le Atribuyen.- El conocimiento se le atribuye al Espíritu. 1 Corintios 2:1 1: "Así tampoco nadie conocía las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios." La voluntad se le atribuye al Espíritu. 1 Corintios 12:1 1: el "... Espíritu, repartiendo particularmente a cada uno como quiere." Dios tiene ciertos dones espirituales destinados para los hombres. El Espíritu desea que se distribuyan a ciertos hombres y el Espíritu así lo hace. El intento se le atribuye al Espíritu en Romanos 8:27: "Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu." El poder se le atribuye al Espíritu. Romanos 15:13: "Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo." Sabemos, pues, que el Espíritu Santo es una persona ya que sabe, ejerce voluntad, intención, y las funciones de una mente.
(4) El Hecho de que Es una Persona Está Demostrado por los Hechos que Se Le Atribuyen.-En el primer capítulo de la Biblia leemos que "el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas," (Génesis 1:2) y creó el orden del caos. En un tiempo no había orden; la tierra se asemejaba a un valle de tinieblas bajo sombra de muerte. Fue entonces cuando Dios, el Espíritu Santo, meditó en la condición de la tierra. Plantó las semillas de vida y produjo toda clase de árbol, planta y cosa viviente. El inspiró la redacción de la Biblia. "Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo." (2 Pedro 1:21 ) Moisés escribió el Pentateuco, mas el Espíritu Santo movió su mano. David escribió los Salmos y Salomón los Proverbios, mas fueron impulsados por el Espíritu Santo. Isaías, jeremías y otros escribieron las profecías del Antiguo Testamento, mas sólo escribieron según iban siendo inspirados por el Espíritu. El guía a los siervos de Dios. En Antioquía el Espíritu Santo le dijo a la iglesia: "Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra para la cual los he llamado." (Hechos 13: 2) El Espíritu Santo le habló a Pedro, diciéndole: "Levántate, pues, y descienden predicarles el evangelio a los gentiles." El Espíritu Santo le habló a Pablo, diciéndole: "No vuelvas a Asia sino vé a Macedonia."
(5) El Hecho de que Sea una Persona Está Demostrado por el Tratamiento que Recibe como Persona. - El Espíritu puede ser contristado. Efesios 4:30: "Y no contrastéis al Espíritu Santo de Dios." El Espíritu puede ser resistido. Hechos 7:51: "... vosotros resistís siempre al Espíritu Santo." Se le puede mentir al Espíritu. Pedro le dijo a Ananías en Hechos 5:3: "¿por qué ha llenado Satanás tu corazón a que mintieses al Espíritu Santo?" Todos estos hechos nos enseñan que el Espíritu Santo es una persona. No es una influencia, no es un atributo, sino que es una persona verdadera. Debemos pensar en él, pues, como persona, procurando conocerlo y entregándonos completamente a él.
2. El Espíritu Santo Es Dios, la Tercera Persona de la Trinidad
Esto es algo que nunca alcanzaremos a comprender completamente, este misterio de Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo. Lo adoramos como a un solo Dios; sin embargo, está en tres personas. Dios el Padre es la mente, Dios el Hijo es el cuerpo, y Dios el Espíritu es el alma.
(1 ) El Espíritu Está Demostrado Ser Dios por los Cuatro Atributos que Se Le Confieren.- Estos atributos son: omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia y eternidad, los cuales pertenecen a Dios, también se le atribuyen al Espíritu Santo, probándonos que el Espíritu es Dios.
(2) El Espíritu Santo Está Demostrado Ser Dios por las Tres Obras Divinas que Se Le Atribuyen Unicamente a Dios.- Sólo Dios puede crear; sin embargo en Job 33:4 leemos: "El espíritu de Dios me hizo." Sólo Dios puede impartir vida pero leemos que "Dios . . . alentó en su nariz soplo de vida, y fue el hombre en alma viviente." (Génesis 2:7) Este soplo es el Espíritu de Dios. Sólo Dios puede ser el autor de profecías divinas; y sin embargo se nos dice en 2 Pedro 1:21 que no se pronunció profecía alguna por voluntad de hombres, sino que el hombre habló en lugar de Dios inspirado por el Espíritu Santo. Sólo Dios puede hacer estas cosas y sin embargo, el Espíritu Santo las realiza. Por tanto, el Espíritu Santo es Dios.
(3) El Espíritu Santo Está Demostrado Ser Dios por el Hecho de que los Mismos Pasajes del Antiguo Testamento que Se Refieren a Dios, en el Nuevo Testamento Tienen que Ver con el Espíritu Santo.--
(4) El Espíritu Santo Está Demostrado Ser Dios por la Manera en que Está Ligado con el Nombre de Dios y de Cristo en la Fórmula Bautismal y en la Bendición Bíblica- El Nombre del Espíritu Está Ligado en Igualdad con el del Padre y del Hijo.- ¿Ves quién es? Es una persona al igual que lo es Jesús; es Dios al igual que el Padre Celestial es Dios, aunque no se revela a ningún hombre. Hoy Jesús no está aquí en la carne, pero el Espíritu Santo está tomando su lugar, Es una persona y es Dios.
¿Dónde está hoy? ¿Permanece ocioso? No. Está en todas partes pero aún más, vive en el corazón de los creyentes, Observa un alma doblegada y le dice: "Venid a Jesús, que os hará descansar." Ve ojos anegados por las lágrimas y las seca, pidiéndole al atribulado corazón que mire a Jesús. Ve un alma batallando contra las tormentas y le habla palabras de consolación. Conjuntamente con el Padre y el Hijo, él está trabajando por la salvación de las almas y por la edificación de los santos. El es una persona viva, una persona divina,
3. ¿QUE HACE EL ESPIRITU SANTO EN EL MUNDO?
1. Redarguye de Pecado
Ningún hombre puede hacer esto, ningún pastor lo puede hacer. El pastor puede acercarse a ti con la espada de la verdad y enterrarla en tu corazón pero no te puede redargüir de pecado; sólo el Espíritu Santo puede hacer esto. Un creyente visita el hogar de un empedernido pecador, un hombre que menosprecia el evangelio y la iglesia de Dios. El creyente habla, ora con el pecador, le lee la Biblia, llora por él. El pecador se convierte pero el creyente no logró esto; la convicción fue lograda por el poder del Espíritu Santo. Debemos hacer lo que esté de nuestra parte para ganar almas pero sólo el Espíritu Santo puede redargüir de pecado. Juan 16:8: "Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio." Cuando sientes que has pecado y quieres ser un creyente, cuando el peso de tu culpabilidad te doblega, el Espíritu Santo está entonces redarguyéndote y no lo debes resistir.
2. Nos Llama a la Vida Eterna
Apocalipsis 22:17: "Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven." Saca a los hombres de su pecado; los llama a gozar de la vida eterna. Está llamando de muchas maneras aún ahora. Es él quien inculca el deseo del cielo y de la vida eterna en el corazón humano.
3. Regenera
Para ser salvo, un hombre tiene que nacer del Espíritu. Sólo el Espíritu Santo puede darle un nuevo nacimiento. Dios hace a los hombres, el diablo los deshace, y el Espíritu los rehace. Dios crea, el diablo destruye, y el Espíritu vuelve a crear; quita la vida anterior y da nueva vida
4. Nos Sella para el Día de la Redención
Efesios 4:30: "Y no contrastéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención." Un hombre prepara su testamento, el cual es sellado. Cuando muere el hombre, se rompe el sello y se lee el testamento. Al allegarnos a Cristo, el Espíritu Santo nos sella, y ningún mortal puede romper ese sello, pues cuando él nos sella hasta el día de la redención, hace que seamos los hijos de Dios eternamente.
5. Nos Hace Recordar
Juan 14:26: "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho." La memoria es algo maravilloso. Frecuentemente volvemos a un plano superior de vida por causa del mecanismo mágico de la memoria. Jesús quería que recordásemos; quería que recordásemos las cosas que dijo e hizo mientras estuvo en la tierra. Por consiguiente, envió al Espíritu Santo para hacernos recordar. Cuando nos disponemos a conmemorar la Cena del Señor, el Espíritu Santo se cierne sobre este memoria, haciéndonos recordar que Jesús murió y que volverá otra vez. Estamos tentados a olvidar todo cuanto Cristo hizo por nosotros, pero el Espíritu Santo frecuentemente nos recuerda su sacrificio, haciendo que lo amemos más y más.
6. Nos Enseña la Voluntad de Dios
Jesús dijo: él os enseñará todas las cosas."
El creyente verdadero quiere conocer la voluntad de Dios. Es el Espíritu quien en el corazón del creyente revela esta voluntad. Jesucristo fue el más grande maestro que el mundo jamás haya visto pero al irse, dijo: Os enviaré otro Maestro, Infalible, quien os guiará a toda verdad.
Si quieres saber a qué iglesia debes pertenecer, deja que el Espíritu te guíe. Si quieres saber de qué modo debes ser bautizado, deja que el Espíritu te lo indique. Si quieres saber cuánto dinero debes dar a la causa del Señor, deja que el Espíritu te instruya. Si tienes duda sobre algo, deja que el Espíritu te enseñe. El Espíritu Santo nunca se equivoca, y él te enseñará la voluntad de Dios si le brindas la oportunidad.
7. Consuela en la Hora de Aflicción
Jesús dijo: "... Yo os enviaré (el Consolador) del Padre." En horas de aflicción nuestros parientes y amigos hacen cuanto pueden por consolarnos pero, después de todo, el Espíritu Santo es el gran Consolador. Cuando las sombras nos rodean, él es el único quien puede consolar nuestros corazones quebrantados.
Hace un tiempo viajaba en tren por las montañas. El sol brillaba y la luz penetraba por todas las ventanas. A los pocos minutos, las luces del coche fueron encendidas, Me pregunté por qué razón fueron encendidas habiendo tanta luz natural. A los pocos minutos me di cuenta por qué las encendieron al penetrar el tren en la obscuridad de un túnel. Si no hubiéramos tenido las luces artificiales, hubiéramos estado en completa obscuridad.
La luz del mediodía mundanal puede estar brillando en tu vida ahora, pero ¿qué harás cuando seas sumergido en la negra hora de aflicción? Necesitas una luz interior; necesitas al Espíritu Santo. Nos dicen que el tiempo es un gran médico, pero el Espíritu Santo es un Consolador más poderoso y seguro.
Hace algunos años un creyente amigo mío yacía en su lecho de muerte. Llamó a su lado a su esposa y a sus hijos, se despidió de cada uno de ellos, les impartió consejos y luego, rodeado de su familia, elevó una oración antes de morir. Al descender a su Gethsemani de dolor, esta familia no murmuró ni se quejó; experimentó la presencia del Espíritu Santo a su lado, consolando sus corazones. Hay otros que, cercados de profundo dolor, no pueden hallar consuelo. No saben qué dirección tomar porque no saben del gran consuelo del Espíritu Santo. ¡Oh, tú que estás apenado, entrégale tu corazón; él te consolará!
8. Nos Da Poder para Vencer al Diablo
Les he oído decir a muchos hombres: "No tengo poder para vivir la vida cristiana." Ningún hombre puede por sí solo hallar ese poder, debe venir de arriba. Cuando nos acercamos a Cristo y le pedimos ayuda, él garantiza un poder que es superior al poder de Satanás.
9. Nos Capacita para Servir
Se pone en pie un hombre para proclamar el bendito evangelio. El poder de Dios está con él y las almas reciben bendición y salvación. ¿De dónde recibió este poder espiritual? ¿Lo recibió conjuntamente con su diploma de preparación? No. ¿Lo recibió a través
de libros o estudios teológicos? No. Ese poder vino de arriba. El Espíritu Santo es quien nos capacita para servir. Permite que un hombre intente predicar con su propio poder y solamente llenará el aire de palabras. Cada predicador verdadero sabe de qué estoy hablando. Debemos servir en el poder del Espíritu Santo o no tenemos poder alguno, No podemos ganar las almas con nuestras propias palabras o nuestros propios conocimientos; necesitamos el poder del Espíritu Santo. Si te sientes débil al intentar servirle, recuerda que él ha prometido que el Espíritu Santo te impartirá poder.
En el templo han sido colocados unos cuantos focos eléctricos que dan mucha luz. No hay ningún poder en las lámparas ni en los cables ni en el filamento; sin embargo, puedo mover el interruptor colocado en la pared y el templo es inundado de luz, lo cual quiere decir que detrás del aparato eléctrico y de los cables hay un gran poder que provee esta iluminación. De igual modo, no hay ningún poder en ti ni en mí aparte del Espíritu Santo. No hay poder espiritual en nues~ tro cerebro, cuerpo, ni corazón, pero en Cristo hay un gran poder, Si le entregamos estos instrumentos a él, él puede inundar el mundo con una potente luz espiritual.
Creyente, el Espíritu Santo es una persona. ¿Lo conoces en realidad? ¿Ejerce influencia en tu vida? Lo puedes conocer por medio de la oración y por medio de una entrega total a él. Lucas 11:13: "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que lo pidieren de él?"
El Espíritu Santo no es un poder del cual puedes aprovecharte sino que es un poder que te utilizará a ti. El asunto no es: ¿Cuánto de él posees? sino, ¿Cuánto de ti tiene a su disposición? Si le hicieras entrega incondicional a él, de ti irradiaría poder espiritual y bendición para el mundo. Al pecador le diría: No juegues con el Espíritu Santo. El blasfemar contra el Padre y el Hijo puede ser perdonado pero la blasfemia pronunciada contra el Espíritu Santo nunca puede ser perdonada. No sé el significado completo de esto ni lo saben los teólogos eminentes, pero esto sí sé: si el Espíritu Santo te llama, no debes continuar en tu pecado; no debes rechazar su llamado. Si no acatas su llamado, caminas sobre terreno peligroso, Si el Espíritu Santo te redarguye de pecado, te suplico que lo escuches y que te vuelvas al Cordero de Dios, el cual quita el pecado del mundo.
¡Ven ahora y conoce a mi Amigo, el Espíritu Santo! Pon a un lado todo lo demás; arroja todo pecado de tu vida; despójate de todo cuanto lo entristecería, y sentirás su dulce presencia viviendo en tu corazón. La necesidad mayor de la iglesia hoy día es la de que sus miembros estén saturados con el poder del Espíritu Santo. Acerquémonos al trono de la gracia, entreguémosle nuestra vida, abandonemos nuestros pecados, y así conoceremos y caminaremos con el Amigo de amigos.

El Desierto


El desierto

¿Te has sentido agobiado y quizá aun derrotado en algún momento de tu vida cristiana? ¿Has pensado que no eres digno del ministerio que Dios te ha puesto por delante, o capaz de hacer el trabajo que tienes? Creo que todos hemos sentido en algún momento algo similar. A éstos se les pueden llamar desiertos y los desiertos son lugares asolados y pueden ser terribles y hasta peligrosos.
El desierto es el lugar de tentación y prueba, como lo fue para Cristo. Muchas veces, es el lugar donde enfrentamos nuestros temores y preocupaciones. Es a donde llega el acusador y tentador. Es un lugar a la que muchas veces llegamos después de alguna decisión importante, como pasó en la vida de Cristo. En el desierto se pasan hambres y no hay agua para saciar la sed. Es el lugar que nos puede matar o nos puede fortalecer, depende de nosotros.
En el desierto nos damos cuenta que en nuestras propias fuerzas no podemos lograr nada. Ni siquiera podemos desarrollar la visión que Dios nos ha dado, no podemos cambiar a las personas, no contamos con la unción que tanto necesitamos. En el desierto todas nuestras capacidades y fuerzas son agotadas. Y, entonces, ¿qué haremos?
Algunos se dan por vencido y tiran la toalla. Llega a nosotros la tentación de buscar la solución por nosotros mismos. El acusador llega con recuerdos del pasado y promesas para el futuro. ¿Cuál debe ser nuestra respuesta y reacción ante estas situaciones? Quiero ver la vida de Cristo y Su experiencia en el desierto para contestar esta pregunta.
En Lucas 4.1 vemos algo que creo que a la mayoría no nos gusta ni pensar: el Espíritu llevó a Cristo al desierto! La idea de que Dios nunca nos llevaría al desierto es lo primero que necesitamos cambiar. Y si reconocemos que Dios sí lo haría, entonces tenemos que saber que algo nos quiere enseñar a través de la experiencia. ¿En qué áreas fue tentado Cristo y qué podemos aprender de ello?
Lo primero que ataca el acusador es Su cuerpo físico. La necesidad de comida. Quizá para ti no ha sido necesariamente eso. Quizá ha sido enfermedad en tu cuerpo o debilidad física. Cuando sentimos que nuestro cuerpo físico ya no puede más es cuando tenemos que decir, junto con Cristo: Yo sé que las limitaciones físicas no son nada para Dios. Yo creeré la palabra de Dios.
La segunda tentación o ataque viene al mostrar los reinos de la tierra a Cristo. Por mucho tiempo, yo no entendía porque esto era tentación para Él, pero luego entendí que Cristo vino para salvar al mundo y Satanás le estaba ofreciendo las naciones sin la necesidad de morir en la cruz. Hermano(a), no hay vías cortas al cumplimiento de la voluntad de Dios. No hay crecimiento sin sufrimiento, no hay bendición sin sacrificio.
Al querer o intentar tomar lo que parece ser una vía corta a la visión o meta que Dios ha puesto ante ti, ten cuidado. Lo más probable es que es el lugar en donde dejarás de adorar y servir a Dios y estarás sirviendo al enemigo. Nunca se te olvide de quién somos y a quién servimos. Los hombres no te llevarán y no harán por ti lo que únicamente Dios puede hacer. Dios es el que tiene que abrir puertas y presentarte con oportunidades y parte de la tentación en el desierto es el deseo de correr detrás de cualquier cosa o persona que parezca tener lo que piensas necesitar.
La última tentación que vemos escrita en este pasaje de Lucas es cuando el diablo lo lleva al templo para que se eche desde arriba para probar la protección y cuidado de Dios. En el desierto, sería fácil buscar la manera de "comprobar" que Dios está contigo. Quizá si lanzas un nuevo proyecto, o comienzas un nuevo programa, si viajas a un país lejano Dios mostrará Su amor por ti al apoyarte en esto o aquello. Tentamos a Dios. Nos decimos: Pues la Biblia dice. . . . Ten mucho cuidado con querer forzar que la mano de Dios obre a favor de ti.
Pídele discernimiento a Dios para saber cuál es el propósito de tu desierto. Quizá debe ser un momento de quietud y tranquilidad para ti. Quizá debe ser el tiempo de buscar la perfecta voluntad de Dios para tu siguiente paso, o debe ser el momento de recordar lo que Dios te habló en un principio. Lo que con las actividades y planes se te ha ido olvidando.
"Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo" (vs. 13). Hermano(a), llegará el momento en que termine la experiencia del desierto. Los momentos de sufrimiento y angustia no durarán para siempre. Las tentaciones y preocupaciones tienen su fin. Esto es un grande consuelo. Permite que el hambre y sed que se experimenta en el desierto te lleven a buscar el rostro y voluntad de tu Dios. Jesús nos dijo que son bienaventurados los que tienen hambre y sed porque serán saciados. Dios nos quiere llenar de toda Su bendición. Nos quiere dar de beber el agua de vida que brota para salvación y en ocasiones el único lugar que buscamos Su agua y no la nuestra es en el desierto. Dios tiene que remover todas las cosas que buscamos usar para saciar nuestras necesidades para llevarnos a reconocer que sólo Él puede saciar nuestro ser.Así que, cuando sientes que estás en un lugar seco, caluroso y muerto, no dejes que la voz del tentador te lleve a creer que eres demasiado débil, o que puedes tomar una vía corta al cumplimiento del destino de Dios para tu vida, o que puedes forzar a Dios bendecir tus planes y trabajo. Mas bien, busca las aguas refrescantes de Su Espíritu. Cuídate de las tentaciones que vendrán, y seguramente vendrán. Dios no nos lleva al desierto para matarnos sino para que podamos cada vez enfocarnos más en lo que realmente busca de nosotros: obediencia a Su voz. Ánimo, hermano(a), en el desierto podrá encontrar profundidades de gozo que jamás hubiera esperado al buscar los pozos de Su agua viva. En el desierto, sí puede haber fruto, puede haber vida.

El camino ancho y el camino angosto


El Camino Ancho y el Camino Angosto
MAT. 7:13-14
1. HAY UN CONTRASTE EN SU MANERA DE ENTRAR
A. El camino ancho es entrado por medio de la incredulidad (Heb. 3:12; 19; 4:6)
B. El camino angosto es entrado por el arrepentimiento (Hch. 3:19)
C. El camino angosto es entrado por la fe (2 Tim. 3:15)
2. HAY UN CONTRASTE EN LOS VIAJEROS
A. El camino ancho es viajado por vagantes (Jer. 14:10)
B. El camino angosto es viajado por piadosos (3 Jn. 6)
C. El camino angosto es viajado por peregrinos (Heb. 11:13)
3. HAY UN CONTRASTE EN LA VESTIDURA DE LOS VIAJEROS
A. El viajero del camino ancho no se viste apropiadamente (Mat. 22:11-12)
B. El viajero del camino angosto tiene vestiduras de salvación (Isa. 61:10)
C. El viajero del camino angosto tiene la armadura de Dios (Ef. 6:11)
4. HAY UN CONTRASTE EN LOS ACOMPAÑANTES DEL VIAJERO
A. El viajero del camino ancho viaja con los impíos (Judas 4; 18)
B. El viajero del camino angosto viaja con Cristo (Gál. 2:20)
C. El viajero del camino angosto viaja con los santos (Ef. 2:19)
5. HAY UN CONTRASTE EN LA POSICIÓN DE LOS VIAJEROS
A. El viajero del camino ancho está condenado (Jn. 3:18, 36)
B. El viajero del camino angosto está justificado (Rom. 5:1)
C. El viajero del camino angosto está sin condenación (Rom. 8:1)
6. HAY UN CONTRASTE EN LA SEGURIDAD DE LOS VIAJEROS
A. El viajero del camino ancho no tiene seguridad de vida (Pro. 27:1; 29:1)
B. El viajero del camino angosto tiene seguridad de poder vencer la tentación (1 Cor. 10:13)
C. El viajero del camino angosto tiene aseguranza perfecta (Filp. 1:6)
7. HAY UN CONTRASTE EN EL DESTINO DE LOS VIAJEROS
A. El viaje por el camino ancho termina en el infierno (Mat. 7:13)
B. La peregrinación por el camino angosto termina en la gloria (Mat. 7:14) C. La peregrinación por el camino angosto termina en felicidad (Apoc. 21:3-4)

Dios no se olvidó de Ti.


Muchas veces Dios ha sido acusado por el hombre de las injusticias que vive en el planeta tierra. Ha sido acusado de ser un Dios que no ve, que no entiende, que no oye, que no se da cuenta de lo que el hombre está viviendo y padeciendo como si lo que está viviendo y padeciendo no fuese el fruto de la injusticia del hombre. Pero Dios no es un Dios ausente y que ha dado vuelta su rostro para no ver, Dios es un Dios proveedor y ha provisto para nuestra liberación y salvación. Dice la Biblia que Dios amó tanto al mundo que dio a su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda sino que tenga vida eterna. ¡Predico a un Dios no lejano sino cercano! Dice la Biblia que él está cercano a los quebrantados de corazón y que su corazón está velando por los huérfanos, por los solitarios, por las viudas y los extranjeros. El vino a buscar y a salvar lo que se había perdido y Dios no miente; Dios se acuerda de aquellos que están en las cárceles aunque nosotros nos olvidemos de ellos. No tenemos un Dios lejano, tenemos un Dios cercano que se compadece de nosotros aunque no lo veamos ni lo entendamos, porque de la única manera que él se manifiesta es a través de la fe: El que cree, puede entender lo que hablo. Un Dios que se identifica con el hombre; para Dios, el hombre no es un número más, no es como un animal o un ave más, para Dios el hombre es un ser creado a su imagen y semejanza y eso le da extremo valor porque no hay ningún ser que haya sido creado a imagen y semejanza de Dios, excepto el hombre. Se habla de ángeles, arcángeles, etc, pero Dios no dio su hijo para rescatar a ninguno de ellos, sino para rescatar a la descendencia de Abraham. ¡Tienes mucho valor delante de los ojos de Dios!
DIOS PARTICIPÓ DE NUESTRA NATURALEZA
Dice Hebreos 2:14: “4Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre”.
Esto es un tremendo misterio; el hombre había sido altamente humillado por satanás. Tentado de una manera increíble, el hombre cayó también de una manera increíble, perdiendo contacto, amistad y comunión con Dios. El hombre fue derrotado por una tentación satánica y Dios asumió la responsabilidad de rescatar al ser humano y de vencer al que había vencido al hombre, en su mismo territorio. Dice este pasaje que leímos, que por cuanto los hijos participaron de carne y sangre... él también quiso ser como sus hijos y participar de esa naturaleza, y estando en esa naturaleza, destruir la obra del diablo. ¿Quién dice que Dios se olvidó de nosotros? ¿Quién dice que Dios dio vuelta su rostro al hombre? O como dicen algunos, que Dios se murió y que las cosas en este mundo funcionan sin Dios? Pero la Biblia afirma que Dios no ha muerto sino que nos ama y que todo el que cree en Jesús tiene perdón de pecados y gozará eternamente con Dios, en el cielo. ¡Dios no se olvidó de ti! Una de las cosas más brutas que inventó satanás es que Dios se olvidó de nosotros, pero eso es mentira. ¡Él no se ha olvidado de ninguno de nosotros! Jesús siendo Dios se prestó a la voluntad del Padre para encarnarse y nacer como uno de nosotros en la aldea de Belén, para que Dios participase de la misma naturaleza de carne y hueso que nosotros participamos y darle un golpe a satanás en el mismo territorio en el que él venció al hombre.
No solamente vino a identificarse con el hombre y ser partícipe de la naturaleza de carne y hueso del hombre, sino que vino a hacerse cargo sobre su propia naturaleza humana delante del Padre, de todos los pecados y maldades de toda la humanidad, poniéndose él en el asiento de los acusados, no habiendo pecado y recibiendo sobre sí el castigo que nosotros merecíamos. ¡Jesús vino a ponerse en tu lugar! ¿Quién dice que Dios se olvidó de ti y no te tuvo en cuenta? Hoy te predico de un Dios que tomó el lugar del pecador para que el pecador pudiera tomar el lugar de Dios, te hablo de un Dios que tomó la naturaleza humana para que el hombre pecador, alcanzara la naturaleza divina. Te hablo de un Dios que nos dejó grandísimas promesas para que a través de ellas alcancemos la naturaleza divina. ¡Es grandioso lo que Dios ha hecho por ti! ¡Sólo los que no creen, se lo pierden! Un Dios que te amó tanto, que dijo: “No entres al banco de los acusados, yo voy a entrar por ti, yo voy a ser tu abogado y tomaré sobre mí, los cargos que te corresponden a ti. Déjame que yo cargue con tu castigo”. ¿Serás consciente del castigo que te corresponde por haberte alejado de Dios, por haberle negado e insultado, por haber hecho lo que se te da la gana? ¿Tienes idea de cuál es el castigo que le corresponde a cualquiera que ha mentido, que ha adulterado y estafado? Con haber pecado has manchado tu santidad, porque Dios te hizo santo; has ensuciado la honra y la gloria de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios y has cambiado los caminos de Dios por tus caminos, y has preferido vagar por el desierto en vez de entrar en el oasis de Dios.
No hay uno que se pueda levantar y decir: “Yo soy justo e hice el bien”. Hace poco estuve almorzando con un empresario que me dijo: “Si tengo que enfrentar a Dios le diré: No me puedes juzgar porque siempre hice el bien”. Le contesté: “¡Cuando Ud. se enfrente con Dios, se orinará encima!” Imagínese un pecador, diciendo: “Yo no soy pecador, Dios no me juzgará porque en mi opinión he hecho el bien”. ¿Eres consciente que tus obras no agradan a Dios? ¿Sabías que de una naturaleza pecaminosa no se puede lograr nada bueno? ¿Sabías que una cerda sólo puede dar cerditos? ¡Y un pecador solamente sabe pecar! No hay justo ni aún uno, dice la Biblia, no buscamos nosotros a Dios, sino que Dios nos amó primero.
DIOS PAGÓ NUESTRA CUENTA
¿Para qué quería Dios participar de carne y sangre? Dice 1ª Pedro capítulo 2, versículo 24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia...”.
Dice este pasaje que él quiso participar de carne y sangre para llevar en su cuerpo el pecado de todos nosotros. Dice la Biblia que quien no vio pecado se hizo pecado y maldición por nosotros en la cruz del calvario.
¿Quién dice que Dios no te amó? Te estoy hablando de un Dios que tomó el lugar del pecador, de un Dios que tomó tu lugar. ¿Quién eres tú para decir: “¿Por qué Dios permite las guerras?” Si creyeras en Dios, serías el primero en estar en contra de las guerras. No es Dios el injusto sino el hombre. ¡No es que Dios se olvidó del hombre sino que el hombre se olvidó de Dios! Si el hombre caminara con Dios, amaría a Dios y a su prójimo y no habría bombas ni guerras en el planeta tierra. No es Dios quien ha ordenado que haya guerras e injusticias, es el hombre quien comete las injusticias habiéndose alejado de Dios y habiéndose olvidado del Dios que le creó.
Muchos menosprecian, escupen y rechazan a Dios. Muchos dicen: “Dios es el culpable que mi madre haya muerto, Dios es el culpable de todos mis males”. Dios es menospreciado y vituperado por muchos, ¡qué malos que somos! ¿Quién es malo, el hombre o Dios? ¡El hombre! Dice la Biblia que con tal que el hombre no fuese acusado, él recibió todas las acusaciones; con tal que tu no fueses acusado, él recibió las acusaciones que te correspondían a ti.
CONCLUSIÓN
¡El te ama! ¡No le creas a las circunstancias, no le creas al diablo! Dios ya hizo su parte: Entregó a su único hijo para que muera en tu lugar, por tus pecados, pero ese regalo necesita ser aceptado por ti. Ningún provecho tiene un regalo si no es aceptado. ¡Hoy es tu oportunidad para aceptar el regalo de Dios! Hoy puedes alcanzar perdón y vida eterna. Sólo tienes que recibir por la fe el perdón de tus pecados. Si tienes fe de que él puede perdonar tus pecados, no importa cuán grandes sean éstos, si puedes creer, eres salvo en esta misma hora.
Si estás dispuesto, haz esta oración ahora mismo: “Padre amado, reconozco que no me puedo justificar delante de ti; necesito que perdones mis pecados, te lo pido en el nombre de Jesús, he creído y confieso que Jesús murió por mí. He creído y confieso que me amas, que tienes misericordia y por lo tanto creo que tu sangre me limpia. Echo fuera a satanás de mi vida y abro mi corazón para que tú te sientes en el trono de mi vida. ¡Gracias Jesús! Amén”

domingo, 27 de enero de 2008

¿Cual es tu Fé?


Es pues la fe, la certeza de lo que se espera la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1).
INTRODUCCION
Una de las muestras mas claras de fe, es la frase que decimos todos al despedirnos “hasta mañana”, pese a que no podemos asegurar que viviremos mañana y que es un día que no hemos visto, tenemos la plena certeza que si viviremos y veremos a la persona de la que nos despedimos.
¿Pero, en relación con Dios, cómo es nuestra fe hacia Él?, ¿qué tan real es esta?, ¿podemos asegurar que creemos en Dios y en sus promesas?.
Ilustración Hace unos días escuché el testimonio del Hno. Pedro Romero quien sirvió a la iglesia satánica por 10 años, donde alcanzó el grado de sacerdote. Dentro de su narración me llamó la atención el énfasis que hace en la fe que tienen los satánicos en su dios, al grado que en el caso de él, podía desaparecer y aparecer a voluntad, transportarse en espíritu de un lugar a otro, entender cualquier idioma, practicar sanidades increíbles y comunicarse telepáticamente con sus fieles. Se que esto luce increíble, sin embargo es absolutamente cierto; Así que los adversarios del Dios Todopoderoso, desarrollan tal fe que pareciera ser supera la de los cristianos.
I.- LO QUE JESUS DICE SOBRE LA FE Y LO QUE HIZO PARA PROBARLA Jesús dijo:“... De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar”, será hecho” (Mateo 21:21). La fe que el Señor Jesús pone a nuestra disposición es aquella que desafía las leyes de la naturaleza. No debemos pasar por alto que el Señor Jesús estaba en su condición 100% humana, algo importante de señalar y que confirma la naturaleza humana de Jesús es que el mismo Satanás pareciera ser que dudaba que Jesús fuera el Mesías, de ahí que en la tentación en el desierto, el diablo insistía con la condicionante: “si eres hijo de Dios” haz esto o aquello (Mateo 4:3-6), y esta duda en buena medida obedece al hecho que Jesús se manifestaba como un hombre común y corriente “Porque no tenemos un sumo sacerdote (Jesucristo) que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”. (hebreos 4:15). Así que en estas condiciones observemos algunos de los prodigios que hizo Jesucristo y que desafían las leyes de la naturaleza: Caminó sobre las Aguas; Mateo 14:24-25 “Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Calmó la tempestad;Marcos 4:37 “Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza”. Secó la higuera;Mateo 21:19 “Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera”. Resucitó muertos;Juan 11:43-44 “Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir”. Sanó enfermos; Mateo 4:24 “Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. II.- LA FUERZA DE LA FE GENUINA La fe que Jesucristo nos ha legado, es una fe capaz de mover montañas. En los casos anteriores Jesús reprendió a sus discípulos por su falta de fe; veamos:
· Mateo 14:30-31 “Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”
· Marcos 4:40 “Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?”
· Juan 11:40 “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”.
El caso del apóstol Pedro, quien caminó sobre las aguas por un momento, y que posteriormente se hundiera, es el claro ejemplo de lo que nos sucede a muchos cristianos hoy en día, ¡dudamos de Dios!, el mismo Jesús le dijo a Pedro “¿Por qué dudaste?. Todos los hijos de Dios sabemos que el Señor es Todopoderoso y que no hay nada imposible para Dios “Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.” (Marcos 10:27) Jesús nos hace una oferta muy clara cuando dice:“......porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible” (Mateo 17:20). El Señor dice “Nada les será imposible” siempre y cuando tengamos la fe que Él nos ha enseñado y que los Cristianos NO ejercitamos.
No olviden que “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6). Es requisito indispensable creer en Dios.
III.- ALGUNOS EJEMPLO DE FE EN LA BIBLIA
Uno de los ejemplos de fe que personalmente me han impresionado es el caso de Abraham a quien Dios le pidió a su hijo Isaac en sacrificio, en Génesis 22:7-8 la Escritura narra lo siguiente: “Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos”. Es claro que así como el propio Isaac confiaba ciegamente en su padre, Abraham confiaba ciegamente en Dios,“Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir”. (Hebreos 11:17-19); como ustedes saben, efectivamente Dios proveyó de un carnero para el holocausto en lugar de Isaac(Génesis 22:13).
IV.- LA FE QUE ENSEÑO JESUS
Luego entonces ¿qué podemos hacer?; pues todos queremos creer con la misma fe que Jesús enseñó 1 Corintios 12:13 “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”. Es claro que a todos los creyentes en Cristo, Dios nos ha dado un mismo Espíritu Santo, el cual es capaz de actuar de la misma forma en cada uno, para lo que es menester le demos esa libertad. La fe, es algo que debemos ejercitar, Dios nos deja en la libertad de ejercerla si así lo queremos, recuerda las repetidas veces en las que Jesús dijo “hombres de poca fe”; “¿por qué dudaste”, observa la actitud de los apóstoles una vez comprendido que debían ejercer su fe 2 Corintios 4:13 “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros”.
Como muestra de ello veamos algunos ejemplos de cómo los discípulos ejercieron también esta fe:
Hechos 9:33-34 “Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico.Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó”.
Hechos 9:40 “Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva”. Hechos 28:3-5 “Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano. Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir. Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció”. Hermanos míos, no veo otra opción más que ejercitar la fe, pues Jesús dijo: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mateo 21:21). Solo debemos creerlo, y como consejo practico, rememora en tu pasado, las tantas veces que Dios se ha manifestado en tu vida para que reafirmes tu confianza en el Señor y como el salmista puedas decir ““Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; Y tus pensamientos para con nosotros, No es posible contarlos ante ti. Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enumerados. (Salmo 40:5), y creas en las palabras de Jesús “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”. (Juan 14:13) Hermano en Cristo “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.(Salmo 37:4-5).

Creciendo en conocimiento


"Si invocas a la inteligencia y pides que la prudencia te asista; si la buscas como si fuera plata y la examinas como a un tesoro, entonces entenderas el temor de Jehova y hallaras el conocimiento de Dios, porque Jehova da la sabiduria y de su boca proceden el conocimiento y la inteligencia" (Proverbios 2:3-6)

Como creyentes estamos llamados a crecer en conocimiento. Este crecimiento es al igual que la fe uno de los ingredientes necesarios para el avance en la vida espiritual. Dios nos ha dejado mandamientos en su Palabra, La Biblia, acerca de la necesidad de crecer en conocimiento y es eso lo que debemos hacer. También nos dice la Palabra que "El principio de la sabiduria es el temor a Jehova".
En este estudio veremos la necesidad del conocimiento, la práctica del creciemiento en conocimiento y el resultado del conocimiento.
El conocimiento es necesario
No importa lo que usted este haciendo, es necesario que lo hago con conocimiento. El mecánico será mejor mecanico si conoce mas acerca del funcionamiento de los motores. El Medico, mientras mas conozca sobre el funcionamiento del cuerpot humano, mejor será. El cocinero mientras mas platos conozca, mejor cocinero será. Por consiguiente, el cristiano mientras mas conozca de Cristo mejor cristiano será.
Para adquirir conocimiento en el mundo secular, naturalmente se tiene uno que entregar al estudio continuo y profundo. En la mayoria de los casos también es necesario dedicarse también a la busqueda y estudio de nuevas avenidas y experimentar con nuevos casos para conocer mejor ciertas cosas. Un ejemplo perfecto de esto lo es el campo de la medicina.
Practicando el crecimiento
Entiendo que el conocimiento se diferecia de la sabiduria en que la segunda es en sí el fin de lo que se busca, pero lo primero es el medio. La idea de nosotros crecer en conocimiento es con el fin de utilizar este para poder actuar con mas sabiduria, por lo tanto, no podremos llegar a alcanzar sabiduria si no contamos con el conocimiento que esta requiere.
1. El conocimiento esta disponible:
Dios, en su abundante amor nos ha dado todo lo que necesitamos para conocer todo lo que debemos conocer. La Biblia no contiene todo el conocimiento de Dios en ella (Romanos 11:33-36), pero sí contiene toda la revelación necesaria para el conocimiento que necesitamos, no mas. "Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2 Timoteo 16-17).
Es necesario conocer que toda la revelación necesaria esta incluida en la Biblia, esta debe ser la única regla de fe de todo creyente. De esta manera evitaremos entrar en doctrinas extrañas y torcidas que llevan a la perdición. Las nuevas revelaciones tienden a contradecir lo que ya está escrito en la Palabra y por lo tanto crean confusión.
Muchas personas usan frases como "Dios me reveló", "Dios me mostró". "Dios me habló", o "Dios me dijo" de manera muy inescrupulosa y liberal. Estos son los que se creen mas espirituales que los demás, los que se llaman a si mismos profetas de los cuales son (Rusell, Elena White, Joseph Smith, Mahoma, y otros cientos que están hoy en nuestras iglesias). Estos normalmente tuercen las escrituras para que digan lo que ellos quieren y piensan, creando nuevos grupos y nuevas doctrinas. Por consecuencia, hoy en dia existen mentiras que se enseñan como verdades, y verdades que se rechazan como mentiras. Aunque algunos lo hacen como producto de su ignorancia, otros lo hacen como producto de su astucia. En ambos casos el resultado es el mismo, confusión.
Es necesario que sigamos el consejo de la Palabra de Dios "Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa (divide) bien la Palabra de verdad" 2 Timoteo 2:15. La Biblia debe ser bien dividida y estudiada apropiadamente para llegar a entender la verdad que ella encierra. No existe revelación nueva en si misma, sino revelación o iluminación sobre lo que ya ha sido revelado.
2. Como se obtiene el conocimiento:
Por el oir: El conocimiento llega a nuestras vidas por medio del oido. No conociamos a Dios ni su plan de salvación para nosotros sino por medio del oir la predicación de la Palabra de Dios. El oir es de suma importancia en nuestra vida pues por ahí comienza el desarrollo de nuestra fe. Aún despues de ser cristianos nacidos de nuevo, es necesario oir palabra que nos de aliento, salud espiritual, guianza, y que nos ayude a crecer en el conocimiento.
Por el estudio: Además de oir, debemos de acudir al estudio biblico organizado y bajo la guianza del Espiritu Santo en oración para entender mas las profundidades de la Palabra. El apóstol Pablo y Silas cuando llegaron a Berea, se encontraron alli, un grupo de judios los cuales al oir el mensaje de Pablo, recibieron la palabra con solicitud, escudriñando cada dia las Escrituras para ver si estas cosas eran así. (Hechos 17:10-12). Como vemos, el escudriñar la escritura es necesario para llegar un conocimiento pleno y biblico de lo que alli dice. Pablo le recomendó a Timoteo que se dedicara a la lectura mientras el iba. (I Timoteo 4:13).
Si es posible todo cristiano debe cursar cursos avanzados de Biblia donde llegará a estudiar los temas biblicos mas detenida y profundamente.
Preguntando: Un verso muy conocido del AT es el de Jeremias 6:16, dice: "Asi dijo Jehova: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad po las senda antiguas, cual sea el buen camino, andad por el y hallareis descanso para vuestra alma."
Cuando nos encontramos con versos en la Biblia los cuales no entendemos lo mejor es preguntar a Dios en oración para que el Espiritu Santo nos revele o ilumine sobre el significado de tal verso o tema biblico. El Espiritu Santo es el mejor maestro que existe para todo creyente, este no esta limitado por horarios, no se cansa, no le molesta que usted le pida dirección y siempre esta dispuesto a ayudarle.
"Pero el Consolador, el Espiritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, el os enseñará todas las cosas y os recordará todas las cosas que yo os he dicho" (Juan 14:26)
"Y nosotros no hemos recibido el espiritu del mundo, dino el Espiritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido. De estas cosas hablamos, no con palabras enseñadas por la sabiduria humana, sino con las que enseña el Espiritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.(I Corintios 2:12-13)
El Espiritu Santo puede enseñar por medios humanos, En Efesios 4: vemos que Cristo dio dones de "Pastor y Maestro" a los hombres para que enseñen la Biblia. El maestro pastorea a las ovejas llevandolas a profundizarse mas en "yerbas frescas y manantiales de aguas cristalinas" del conocimiento de las verdades biblicas.
También podemos preguntar a alguien que tenga mas conocimiento. Ore a Dios para cuando usted tenga que preguntar, Dios le dirija a una persona que tenga conocimiento claro y preciso de la Palabra y que sepa dirigirle correctamente, y que si no sabe, sea lo suficientemente honesto para reconocerlo.
Aceptando la instrucción: Es a veces necesrio recibir instrucción de otro que tiene mas conocimiento acerca de ciertos temas. En Hechos 18:24-26, la Biblia nos presenta el caso de Apolos, hombre elocuente y poderoso en las escrituras quien conocia y hablaba de Dios pero que solo conocia el bautismo de Juan. Cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron mas exactamente el camino de Dios.
En que areas necesitamos conocimiento
Conocimiento de Dios y Cristo: "y el mismo constituyó a unos apostoles, a otros, profetas, a otros, evangelistas, a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo". (Efesios 4:11-13).
Conocimiento de la voluntad de Dios: Conocer la voluntad de Dios es de suma importancia en nuestra vida y en nuestro crecieminto espiritual. No podemos hacer ni vivir en la voluntad de Dios si no la conocemos. La voluntad de Dios se encuentra en la Biblia de forma explicita y de forma implicita. Debemos pedir a Dios que nos ayude a entender su voluntad y de ahi entonces partimos a tomar decisiones sabias. La Biblia no da detalles acerca de que debemos de hacer en cada momento de nuestra vida, pero sí, nos da principios que son aplicables a todas las areas de nuestra vida. "Por lo cual también nosotros, desde el dia que lo oimos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seais llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduria en inteligencia espiritual, para que andeis como es digno del Señor, agradandole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios" (Colosenses 1:9-10).
No podemos como cristianos, estar conformes con el mundo en que vivimos. Es decir, no podemos nosotros ser conforme al mundo es, sino buscar cual sea la voluntad de Dios agradable y perfecta en todo tiempo. "No os conformeis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobeis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta." (Romanos 12:2). ]
Conocimiento de la verdad: El conocimiento de la verdad es impresindible tanto para el creyente como para el pecador. "Porque esto es bueno y agradable (v 1-2: la oración por todos los hombres) delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Timoteo 2:3-4).
Estamos llamados a crecer en cuanto al conocimiento de la verdad. Jesucristo dijo: "Y conocereis la verdad, y la verdad os hará libres" (Juan 8:32). Cuando conocemos la verdad de Dios nuestra perspectiva en la vida cambia. El crecimiento en la verdad es también de suma importancia en nuestra vida. La verdad no es solo un fin, sino que es un además un medio, un camino. Una vez encontramos el camino de verdad que lleva a la verdad, debemos de siempre andar por el hasta que lleguemos al conocimiento pleno de la verdad y esto cuando Cristo venga. Jesús dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Juan 14:6), pero también dijo: "La Palabra es la verdad" (Juan 17:17). El deseo de Dios es que sigamos la verdad en amor (Efesios 4:15). Cuando esto es asi, entonces las palabras del apóstol Pablo se haran aún mucho mas reales. "…la iglesia del Dios viviente es columna y baluarte (fundamento) de la verdad" (I Timoteo 3:15).
El conocimiento es en parte
No importa cuanto usted o cualquier otra persona llegue a conocer en cuanto a todas las cosas arriba mencionadas u otras, jamás llegará a tener un conocimiento pleno de todas las cosas. Aunque lleguemos a conocer la Biblia entera en todos sus aspectos, sea teorica o practicamente, la Biblia nos indica que ahora todo lo que ahora conocemos es en parte. "Ahora vemos por espejo, oscramente; mas entonces verems cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fué conocido" (1 Corinitios 13:12).
Consecuencias rechazar el conocimiento
Cuando se rechaza el conocimiento, esto no pasa sin consecuencia. En Romanos 1:21-32 vemos las consecuencias adversas de rechazar el conocimiento de Dios. Cuando una persona rechaza a Dios, Dios los deja que sigan en una vida desagradable ante sus ojos para que se pierdan y reciban el castigo por su desobediencia. Sin embargo es necesario también notar que Dios está dispuesto a perdonar a aquellos que se arrepienten de su maldad y se vuelven a Dios.
Bendiciones de crecer en conocimiento
El crecer en conocimiento es de gran beneficio para los creyentes. Un creyente que ha crecido gozará de beneficios que le ayudarán tanto a el como a los demás miembros del cuerpo de Cristo. Como consecuencia tendremos:
"Para que ya no seamos niños fluctuantes llevados por doquiera de todo viento de doctrina por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es Cristo" (Efesios 4:14-15)
De este verso podemos deducir que el creyente que crece en el conocimiento de Cristo adquiere ciertas cualidades que son de bendición tanto para el o ella como para la iglesia:
Madurez espiritual (vida controlada por el Espiritu Santo)
Firmeza en doctrina
Capacidad para detactar la mentira
Capacidad para seguir la verdad
Capacidad para andar en amor
Capacidad para seguir creciendo
Capacidad para mantenerse en Cristo
El que no ha crecido en conocimiento también tiene cualidades que lo distinguen y que son un de grandes problemas a la iglesia en I Corintios 3:1-9 nos dice de los que no crecen que son:
Inmaduro espiritual
Carnal (vida de pecado)
Celos
Contiendas
Disensiones
Partidismos
Mal edificados
Si le damos importancia al crecimiento en el conocimiento de la verdad de Dios, jamás seremos destruidos.

"Mi pueblo fué destruido, porque le falto CONOCIMIENTO. Por cuanto desechaste el CONOCIMIENTO, yo te echare del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos"
Oseas 4:2
Vosotros también, poniendo toda dilegencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud [execelencia de vida]; a la virtud, CONOCIMIENTO, al conocimiento, dominio propio, al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad,afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas xosas están en vosotros, y abundan, no os dejaran estar ociosos ni sin fruto en cuanto al CONOCIMIENTO de nuestro Señor Jesucristo.2 Pedro 1:5-8